Llevar tu simulación a la consulta
Cómo usarla con un profesional y qué preguntarle.
Una simulación sirve, sobre todo, para llegar a la consulta sabiendo qué te gusta y qué no. Lo que es posible en tu caso, y cómo conseguirlo, te lo dirá el profesional que te atienda.
Antes de ir
- Descarga el antes y después desde Tu simulador y, si es de nariz, tu informe en PDF, que ya trae preguntas pensadas para tu caso.
- Apunta qué te gusta y qué no de la simulación: la forma, cuánto se nota, lo que querrías más suave o más marcado.
- Si dudas entre dos tratamientos, simula los dos. Verlos sobre tu cara ayuda a explicar lo que buscas.
En la consulta
Enséñala como lo que es: una imagen orientativa de lo que te gustaría. Y pregunta todo lo que una imagen no puede contestar:
- ¿Es posible en mi caso un cambio así? ¿Hasta dónde?
- ¿Con qué técnica, y qué alternativas hay?
- ¿Cuánto se notaría de verdad y cuánto dura el resultado?
- ¿Qué riesgos tiene y cómo es la recuperación?
- ¿Cuántas sesiones hacen falta y cuánto cuesta?
Lo que la simulación no puede decirte
Si el tratamiento es adecuado para ti, qué resultado tendrá en tu anatomía, cuánto durará o qué riesgos tiene. Eso solo lo puede valorar un profesional que te vea. La simulación tampoco tiene en cuenta tu piel, tu evolución ni la técnica de quien te trate.
Elegir profesional
No recomendamos clínicas ni profesionales, ni cobramos comisiones de nadie: la elección es tuya. Comprueba que te atiende un profesional sanitario y que el centro está autorizado, y no tengas prisa en decidir.
¿Te queda alguna duda sobre la consulta?
Escríbenos y te contesta una persona del equipo.