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Simulador de sonrisa gingival: sonreír sin pensar en la encía

Quien tiene sonrisa gingival lo sabe sin que se lo digan: sonríe controlando el labio, posa con la boca cerrada, revisa cada foto. La corrección existe y es de las más agradecidas. Mírala sobre tu propia sonrisa antes de preguntar por ella en ninguna consulta.

Qué simula exactamente

El simulador reproduce sobre tu foto sonriendo el objetivo común de las técnicas que corrigen la sonrisa gingival:

  • Menos encía a la vista: reduce la franja de encía que se muestra al sonreír por encima de los dientes.
  • Dientes en proporción: al bajar la encía visible, los dientes se leen más largos y la sonrisa más equilibrada.
  • Tu sonrisa de verdad: el gesto, los labios y los dientes son los tuyos; cambia solo lo que la corrección cambia.

Una corrección, varios caminos

La sonrisa gingival tiene causas distintas y cada una su técnica: un labio que sube demasiado se trata con toxina, una encía que cubre de más el diente se recontornea, y los casos de hueso van a cirugía. Lo interesante es que el objetivo visual es el mismo en todos, y eso es lo que la simulación te enseña: cómo se vería tu sonrisa corregida. Con esa imagen delante, el especialista te dirá cuál de los caminos es el de tu boca.

Cómo lo pruebas

En la portada del simulador eliges sonrisa gingival, subes tu foto de frente sonriendo con la guía en pantalla y recibes tu visualización en tu cuenta. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.

Los límites, por delante

Diagnosticar la causa de tu sonrisa gingival exige exploración: labio, encía y hueso se combinan, y de la causa depende la técnica, su precio y su duración. La simulación no diagnostica; te enseña el resultado estético común, de forma orientativa. Si además del exceso de encía te disgustan la forma o el color de los dientes, compara con la simulación de carillas, que muchas veces acompaña a esta corrección.

Preguntas frecuentes

¿La simulación me dice qué técnica necesito?

No: la causa de la sonrisa gingival (labio, encía o hueso) la diagnostica un especialista explorándote, y de ella depende la técnica. La simulación te enseña el objetivo visual, que es común a todas, para que decidas si quieres empezar esa conversación.

¿Cuánta encía quita la simulación?

La corrección se mueve en el rango habitual del tratamiento real: reducir la franja visible hasta una proporción equilibrada, no eliminarla. Una sonrisa sin nada de encía se ve tan artificial como una con demasiada.

¿Se me verán los dientes más largos?

Se leerán más largos porque queda menos encía sobre ellos, que es parte del efecto buscado: la proporción diente-encía es lo que hace que una sonrisa se perciba equilibrada. La simulación te deja juzgar esa proporción sobre tu propia boca.

¿Qué recibo exactamente?

Tu foto y tu simulación en una sola imagen, con el detalle por escrito de lo que se ha simulado, descargable y guardada en tu cuenta. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.

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