Simulador de carillas dentales: tu sonrisa nueva, en tu boca de siempre

Las carillas son de las pocas decisiones estéticas que se toman mirando la boca de otra persona: la foto del catálogo, la sonrisa de una influencer. Mira el diseño sobre tus propios dientes, con tus labios y tu cara alrededor, que es como se va a ver de verdad.

Antes de la simulación de carillas y diseño de sonrisa: persona creada con IA
Antes
La misma persona con la simulación de carillas y diseño de sonrisa
Simulación

Distintas caras. El mismo tratamiento.

Personas creadas con IA, antes y después de carillas y diseño de sonrisa. Arrastra la línea para comparar.

Ejemplo 1 de simulación de carillas y diseño de sonrisa
Ejemplo 1
Ejemplo 2 de simulación de carillas y diseño de sonrisa
Ejemplo 2
Ejemplo 1, de cerca de simulación de carillas y diseño de sonrisa
Ejemplo 1, de cerca

Qué simula exactamente

El simulador trabaja sobre tu foto de frente sonriendo y reproduce el resultado de un tratamiento de carillas bien planteado:

  • Forma: regulariza bordes desgastados, dientes cortos o desiguales, con la proporción del resto de tu boca.
  • Color: un blanco creíble, en el rango que un buen protésico elegiría para tu piel, no el blanco de cerámica de baño que delata la carilla barata.
  • Alineado visual: corrige pequeñas rotaciones y huecos en la zona que se ve al sonreír.

Todavía no está en la app

La simulación de carillas y diseño de sonrisa todavía no está en la app. Esta guía te cuenta qué enseñará y cuáles son sus límites, para que sepas qué esperar cuando llegue.

Hoy puedes simular rinomodelación, labios, ojeras, marcación mandibular, mentón, armonización facial, masculinización facial, rinoplastia y otoplastia. Todas llevan su informe.

La sonrisa se diseña con la cara, no con la boca

El error de mirar catálogos es que una sonrisa perfecta aislada no existe: la misma forma de diente favorece a una cara y endurece otra. Por eso el simulador te enseña el diseño dentro de tu propia foto, con tus labios, tu encía y tus proporciones, que es exactamente la información que un catálogo no puede darte. Si al verte el blanco te parece demasiado, acabas de aprender algo que vale el precio de la simulación: el tono importa más que el brillo.

Los límites, por delante

La simulación es estética: no evalúa la salud de tus dientes ni de tu encía, no sabe si tu esmalte admite carillas y no distingue si tu caso pide ortodoncia antes que porcelana, que es una conversación frecuente en dientes apiñados. Todo eso lo decide un dentista con tu boca delante. Lo que te llevas es el diseño visual de tu sonrisa, orientativo y comunicado como tal.

Preguntas frecuentes

¿El blanco de la simulación será creíble o de anuncio?

El motor trabaja en el rango de tono que un buen protésico elegiría para tu piel: un blanco natural, no el blanco opaco de cerámica que delata la carilla mal elegida. Si quieres verlo más luminoso, puedes subir la intensidad y juzgar tú misma dónde está tu límite.

Tengo los dientes torcidos, ¿me vale la simulación de carillas?

La simulación corrige rotaciones y huecos pequeños, que es lo que las carillas resuelven. Un apiñamiento marcado suele pedir ortodoncia antes que porcelana, y esa valoración es de un dentista; puedes simular también la ortodoncia y comparar los dos caminos.

¿Cuántos dientes cubre el diseño?

Los que se ven al sonreír en tu foto, que es donde las carillas se juegan el resultado. El número exacto de carillas de tu tratamiento real lo define el dentista con tu boca delante.

Otros tratamientos que puedes simular