Simulador de otoplastia: tus orejas, un centímetro más cerca
Quien tiene las orejas despegadas lo lleva pensando desde el colegio, y suele llegar a adulto sin haberse visto nunca de la otra manera. Mírate de frente con las orejas corregidas: es un cambio de un centímetro que se nota en toda la cara.
Qué simula exactamente
La otoplastia corrige la proyección de las orejas despegadas, y el simulador reproduce ese resultado sobre tu foto de frente:
- Orejas más pegadas: reduce la separación respecto a la cabeza, que es lo que se percibe de frente.
- Corrección discreta: el objetivo de esta cirugía es que nadie note nada salvo que ya no se notan las orejas, y la simulación está calibrada con ese mismo listón.
- Sin tocar nada más: tu pelo, tu cara y tu gesto quedan exactamente como en tu foto; solo cambian las orejas.
El complejo silencioso
Es de las pocas correcciones estéticas que se hacen igual a los ocho años que a los cuarenta, porque no depende del envejecimiento sino de la forma del cartílago. Muchos adultos la descartaron de jóvenes y siguen recogiéndose el pelo con cuidado décadas después. Verte la corrección sobre tu propia foto, por unos euros y sin contárselo a nadie, es la manera más suave de retomar una decisión aparcada hace veinte años.
Cómo lo pruebas
En la portada del simulador eliges otoplastia, te haces la foto de frente con la guía en pantalla, con el pelo como lo lleves normalmente, y recibes tu visualización en tu cuenta. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.
Los límites, por delante
La simulación trabaja la vista frontal, que es la que te devuelve el espejo y la que pesa en la decisión. La forma exacta del pliegue del cartílago, la técnica y el resultado lateral son terreno del cirujano con tus orejas delante. Como siempre, la imagen que recibes es una visualización orientativa y se te comunica como tal.
Preguntas frecuentes
¿El cambio no será demasiado sutil para valorarlo?
La otoplastia bien hecha es discreta por diseño, y la simulación respeta ese listón: orejas más pegadas sin que nada más cambie. Precisamente porque llevas toda la vida viéndote de una manera, ese centímetro se percibe con total claridad en tu propia foto.
¿Necesito recogerme el pelo para la foto?
Hazte la foto con el pelo como lo lleves a diario: la gracia es verte a ti, no a una versión de laboratorio. Si el pelo tapa por completo las orejas, el simulador te pedirá otra foto en lugar de inventarse lo que no ve.
¿Vale para niños?
El simulador es para adultos: exige tener al menos 18 años, porque tratamos tu imagen facial y esa puerta la ponemos alta a propósito. La otoplastia infantil es una conversación de los padres con el cirujano.
¿Qué recibo exactamente?
Tu foto y tu simulación en una sola imagen, con el detalle por escrito de lo que se ha simulado, descargable y guardada en tu cuenta. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.