Simulador de injerto capilar: tu línea de pelo, unos años atrás
El injerto es una decisión que se rumia durante años mirando fotos de famosos operados y calculando si tu caso se parece. Deja de calcular: mira tu propia cabeza con la línea recuperada y decide con tu imagen, no con la de Rafa Nadal.
Qué simula exactamente
El simulador trabaja sobre tu foto de frente y reproduce el resultado de un injerto bien diseñado:
- Línea frontal: baja y redibuja la línea de nacimiento con un trazado natural, ligeramente irregular, como las líneas reales.
- Entradas: puebla las entradas laterales, que son lo primero que se retrae y lo que más cambia el marco de la cara.
- Densidad creíble: en el rango de lo que un injerto puede repartir, con tu color y tu tipo de pelo.
El marco de la cara importa más que el pelo
Lo que un injerto devuelve no es exactamente pelo: es el marco de la cara. Al recuperar la línea frontal, la frente vuelve a su proporción y el rostro entero se reordena, y por eso el cambio sorprende incluso a quien lo esperaba. Es también la zona donde se juega el acabado: una línea demasiado recta o demasiado baja delata el injerto de lejos, y la simulación está calibrada con el trazado natural que las buenas clínicas persiguen.
Cómo lo pruebas
En la portada del simulador eliges injerto capilar, subes tu foto de frente con la guía en pantalla y recibes tu visualización en tu cuenta, con el antes y el después juntos. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.
Los límites, por delante
La densidad real de tu injerto depende de tu zona donante, que una foto de frente no puede evaluar, y el resultado definitivo tarda en torno a un año en madurar. La simulación te enseña el objetivo estético razonable; cuántos folículos hacen falta, si tu donante da para ello y si conviene tratar antes la caída activa son preguntas de un médico especializado.
Preguntas frecuentes
¿La simulación puede prometer la densidad que tendré?
No, y esa honestidad importa: la densidad real depende de tu zona donante y la evalúa un médico explorándote. La simulación se mueve en el rango de un injerto razonable, para que veas el cambio de marco facial sin inflarte las expectativas.
Aún estoy perdiendo pelo, ¿tiene sentido simularlo?
Ver el objetivo sí, pero clínicamente el orden habitual es estabilizar la caída antes de injertar, porque injertar sobre una caída activa es rellenar un cubo agujereado. Esa pauta es de un médico; llegar a esa consulta con tu simulación te ayuda a hablar de metas concretas.
¿Simula también la coronilla?
La simulación trabaja la vista frontal: línea de nacimiento y entradas, que es donde el injerto cambia la cara y donde se toma la decisión. La coronilla se evalúa con otras vistas y forma parte del plan que diseña la clínica.
¿Qué recibo exactamente?
Tu foto y tu simulación en una sola imagen, con el detalle por escrito de lo que se ha simulado, descargable y guardada en tu cuenta. Pago único desde 4,99 €, sin suscripción.